El dilema, ¿Necesito un sistema visual abierto o cerrado?

Existen miles de misterios sin resolver al iniciar un nuevo proyecto y más aún al materializar nuestras ideas a través de una marca y por ende su respectivo branding, no obstante, encontramos la fuente de la sabiduría en la toma de decisiones previas a la salida al mercado; la correcta elección de tu sistema visual.


Muchas veces se piensa en el branding de la idea como el punto de partida a la fase de materialización, pero pocas veces se habla de los elementos que lo componen y que se debe tener en cuenta durante su desarrollo.


A grandes rasgos el branding es el conjunto de elementos que generarán una emoción experiencial en nuestros usuarios a través de una marca. Entonces, ¡Manos a la obra!


Ya tengo el nombre de mi marca, y una idea de logo, para la tipografía... ¿Debo adquirir una tipografía existente? o ¿Debería solicitar la creación de una tipografía?, y los colores, ¿Qué colores debería seleccionar? ¿Qué elementos usaré en mis comunicaciones?


En este punto, es donde las preguntas frente a nuestro proceso creativo aumentan, pero las respuestas a ellas están lideradas por un grupo mágico denominado “sistema visual”. El sistema visual es la agrupación de estos componentes que brindan una función de reconocimiento por parte de los usuarios hacia una marca. Estos componentes incluyen colores, tipografías, iconografía y demás grafismos que generan la ilusión comunicativa que pretende difundir un branding. Si hasta aquí suena interesante el sistema visual, detente. Antes de desarrollarlo, necesitas decidir cuál es la mejor opción para tu marca, si un sistema visual abierto o un sistema visual cerrado.



Revisemos la historia. El debate de los sistemas visuales reside en la aparición de las identidades visuales flexibles en nuestro mundo de marcas, sin embargo, su origen data de mucho más tiempo atrás. Siguiendo la investigación del Dr. Martin Lorenz, podemos ver como la trayectoria recorrida por este lujo del diseño fue impartida por Adrian Frutiger en 1981 en su libro Signos y símbolos, donde resalta que la inclusión de una cuadrícula subyacente otorgó coherencia entre los distintos símbolos presentes en el sistema de signos de Yi-King de 2800 a.d.C. Una muestra de que el camino a la sistematización de los parámetros visuales nos ha impulsado a concebir nuevas formas de desarrollo para los lenguajes visuales de fácil compresión.


Así las cosas, veamos a través de ejemplos como el branding de una marca puede enfocar su comunicación a través del uso de un sistema visual cerrado cuyos componentes tienen características predeterminadas o un sistema visual abierto en donde sus elementos cuentan con la versatilidad de transformarse y aún así mantener una relación sólida con la marca.

Colectiva.


El estudio de arquitectura de Jhonatan y Maria requería de una identidad visual flexible. Desde Ambiguo Design Studio decidimos sistematizar los gráficos que acompañan el branding que desarrollamos para la marca. Añadimos formas básicas a su identificador que no cuentan con la cualidad de la transformación, dado que al igual que sus ilustraciones e incluso sus colores son parámetros visuales estructurados que definimos siguiendo los lineamientos de la teoría del color de Johannes Itten, además de componer de esta manera un sistema visual cerrado, que es guiado por el uso de retículas modulares determinadas y gráficos no modificables.


Abri.


El refugio de sueños de Juan Camilo y Valeria, se transformó mediante la flexibilidad del lujo visual. Este retailer de decoración para el hogar acoge fotografías de carácter indefinido, sus retículas pueden ser modificadas según como sea necesario otorgando diversidad en sus comunicaciones, apreciable también en sus ilustraciones de técnicas variables que no siguen un parámetro específico, creando así un sistema visual abierto, sin perder la conexión entre el branding y la marca, gracias a la neutralidad de su logotipo.



Desde nuestro punto de vista consideramos que el valor del identificador resalta entre el universo gráfico dadas sus cualidades flexibles, donde su carácter le permite convivir con el sistema visual de su preferencia. La elección del sistema se debe realizar según el fin comunicativo que el branding de la marca está destinado a transmitir. Es válido para esta decisión de gran importancia, tener en cuenta los estudios previos del mercado realizados para la búsqueda del lenguaje apropiado para la comunidad seleccionada, puesto que los usuarios finales y todos aquellos que se acerquen a tu identidad visual, juzgarán sin previo conocimiento el verdadero mensaje de tu marca.


-

Con amor, el equipo Ambiguo.

Encuéntranos en todas partes como @ambiguodesign

#logotipo #disenografico #branding #marca #diseñodemarca #brand

31 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo